Las estafas telefónicas en Estados Unidos han dado un giro alarmante con el uso de inteligencia artificial para clonar voces. El caso de Liz Benz, madre de seis hijos en Nueva York, ilustra el impacto: recibió una llamada en la que escuchó lo que parecía ser la voz angustiada de su hijo de 16 años, pidiéndole ayuda. En realidad, era un clon generado con IA que intentaba extorsionarla con un falso secuestro. Solo al recibir una selfie de su hijo en un partido supo que había sido víctima de un intento de fraude, describiendo la experiencia como “20 minutos de pánico”.
El FBI reportó que en 2025 los estadounidenses perdieron más de 893 millones de dólares en engaños habilitados por IA. Hoy, aplicaciones gratuitas permiten clonar voces realistas en segundos a partir de fragmentos obtenidos en redes sociales o buzones de voz. Expertos advierten que basta con una voz angustiada diciendo frases como “Mamá, ayúdame” para generar suficiente urgencia y manipular a la víctima.
El patrón es recurrente: llamadas de supuestos familiares en problemas que requieren dinero inmediato, a menudo acompañadas de voces falsas de abogados o empleados bancarios para aumentar la confusión. Las personas mayores son especialmente vulnerables; en 2025, los mayores de 60 años denunciaron pérdidas por más de 7,700 millones de dólares, un incremento notable respecto al año anterior.
Incluso profesionales han caído en estas trampas. El abogado Gary Schildhorn relató cómo una voz clonada de su hijo lo llevó a correr al banco para pagar una supuesta fianza, hasta descubrir que era un fraude. Su testimonio ante el Senado estadounidense subrayó la gravedad del problema y la necesidad de mayor conciencia pública.
En conclusión, la clonación de voz mediante IA se ha convertido en una herramienta poderosa para los estafadores, generando miedo y pérdidas millonarias. La recomendación de los expertos es clara: verificar siempre antes de actuar y desconfiar de llamadas urgentes que soliciten dinero.
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